Soul in Brooklyn

Hoy me he acordado de como nos conocimos.
Estabas con tus amigos en el Parque Almunia, una amiga y yo dábamos un paseo. 
Nos sentamos en la fuente, te acercaste y pediste un cigarro. 
Yo no tenía, así que me diste uno. 
Mi amiga y yo nos reímos, mientras tu volviste con tus amigos. 
Por la noche iba de camino a casa, y nos cruzamos en el Cruz de Lagos. 
Y me preguntaste si era la misma chica que por la tarde, te dije que sí. 
Y dijiste que era cosa del destino. 
Me invitaste a tomar algo, estuvimos hablando y, antes de irme, me pediste mi móvil. 
Pensé que no me llamarías, pero nada más irme; 
lo hiciste, para comprobar que no me había equivocado.

Categories:

Leave a Reply