22.OO PM
Salgo de casa, conduzco por la Autovía I-66.W.
25 minutos escuchando a Fresh Heir, sin parar, intentando no pensar demasiado.
Siempre los nervios de llegar tarde y que me esperes.
El avión llega a las 23.4O.
Tiempo suficiente.
¿7 dólares por el aparcamiento? ¡Joder!
Pagar el parquímetro y entrar en Dulles.
Recorro los pasillos, abarrotados de viajeros y gente, en sí.
Dios... Odio los aeropuertos, odio volar y odio que te vayas por tanto tiempo.
Pero ya está, esta misma noche vuelves, vuelves a ser mío.
Y, ¿qué hago ahora una hora entera aquí?
¿Con qué me entretengo ahora?
Twitter, ¿tal vez?
Pi, pi, pi...
Your battery is low.
Nada de Twitter, adiós BB.
-#modeoff-
Esperar, esperar, y seguir esperando.
Miro el reloj, ¿tan sólo han pasado cinco minutos?
Que desesperación, bueno... Tomaré un café en Starbucks.
Que gente más rara hay en los aeropuertos.
Santo dios, ¿son... daltónicos?
¿Quién combina verde con naranja?
Odio estos lugares. Por favor, vuelve ya...
Quiero que sean las 23.4O, ¿es pedir demasiado?
Un último sorbito al café, me levanto y lo dejo caer al interior de la papelera.
Camino por el pasillo, ¿para qué ponen una cinta mecánica?
Que gente más floja, por dios.
Me siento en un asiento, frente a la ventana que da a las pistas.
Echo la cabeza hacia atrás, sobre el respaldo,
dejo caer mis párpados acompañados por un leve suspiro.
No quiero esperar más,
no puedo esperar más.
Quiero estar ya contigo...
Tic... Tac...
Tic... Tac...
¡PI, PI, PI!
Mi reloj comienza a pitar.
23.4O PM.
Airplane K 649 leaving Los Angeles and Washington DC destination just made its landing.
Esas palabras hacen que salga de mi aturdimiento, del profundo sueño.
Me levanto agobiada, ¡me he quedado dormida!
Bueno, al menos ya has llegado.
Corro, a penas sin aire, hacia la puerta de desembarque.
Que gente tan alta, y que bajita soy.
Comienzo a dar pequeños saltitos, a ver si consigo verte salir.
Me escabullo entre la gente, y consigo avanzar hasta el límite de la puerta.
Y, ahí estás.
Tus vaqueros rajados, tu camiseta negra (esa que siempre llevas bajo la de lo Lakers).
Que mono, te has puesto esas zapatillas que tanto me gustan.
¿Dónde las compraste?
¿En Red Lion Row?
En fín.
Pintas esa sonrisa tuya que consigue hacerme enloquecer.
Frenas, esperando a que vaya a por ti. Sueles hacerte de rogar.
Me río levemente y corro hacia ti.
Simplemente, te abrazo.
Como si fuese la última vez que fuese a hacerlo.
-¿Por qué has tardado tanto?-me quejo, pegándote un pequeño empujón.
-El avión se ha retrasado, te he llamado, pero...-sonríes poniendo los ojos en blanco.
-Mi BB se quedó sin batería, no fue mi culpa-te interrumpo.
-Da igual, ahora estoy contigo-me vuelves a abrazar.
-¿Ya no volverás a irte?-hago pucheritos, agarrada de tu cuello.
-No, todo ha terminado. Ahora tendré todo el tiempo para ti-sonríe, mirándome.
Volvemos a casa.
OO.1O PM
Y, ¿cómo voy a negarme a despertar así cada mañana?
Amanece, como cada día, pero hoy es distinto.
Ahora estaremos solos tú y yo.
¿Qué es ese olor?
Café, recién hecho.
¿Qué más?
Tostadas.
Pero, ¿de qué?
Mermelada y mantequilla, mis favoritas.
Siempre haces igual, ¿cómo puedo negarme a que seas así?
Javale Mcgee vs Kobe Bryant
Tú dirás, cariño.
María From Wizards.
Jack from Lakers.
WizWizz*
Categories:
#JackFromLakers





