Salir de casa y no querer volver. Porque salir de allí, es irte y regresar mal. Querer borrarte de todo. Total, te hace el vacío de todas maneras; así que, ¿para qué perder más tiempo? ¿Para qué tener gente a tu alrededor, si cuando de verdad los necesitas no están?Vuelvo a estar en el mismo sitio que hace un año. Frente al mismo ordenador, y con la misma compañía. Hola, amigo internet, tú eres el único que aún me es fiel. Y, por supuesto, con los mismo sentimientos. Buscando respuesta a cuestiones que no la tienen. Pero yo, erre que erre. Que soy muy cabezona. Y, es que hay respuestas que en verdad no quiero saber. Aunque las exijo, una y otra vez. Son momentos en los que me siento realmente vacía, aquí tirada, como un perro en la cuneta. Hay cosas que sé, pero que nadie me las ha dicho, puesto que por momentos suelo ser bastante inteligente. Aquí estoy, callada como una puta. Sin decir ni mu. Ni siquiera sé porque aguanto toda esta mierda, estoy cansada. No me apetece salir de esta fortaleza que me he creado, a base de mentiras y películas. No quiero sentir, quiero ser inerte, fiel a mis creencias. Fiel a mi locura, fiel a mi soledad.
Mi inocencia se despidió hace mucho, y yo ahora me despido de ustedes. Solo quiero centrarme en estudiar, terminar todo esto a la voz de ya y largarme. Largarme lejos de aquí. No quiero estar en Granada, no quiero ir a Málaga, ni quiero ir a Washington. Quiero perderme en un lugar donde nadie me encuentre. Quiero ser secuestrada y no volver, para que valoréis de una puta vez lo que soy, y dejéis de tratarme como a una puta muñeca. Voy a dejar la música, mis libros, voy a dejar de soñar con triunfar y volar. La verdad es que estoy en un punto en que no quiero hacer nada. Y, si respiro... Es porque es lo único que me mantiene viva. Esto no es un berrinche más, no quiero saber nada de nadie. No voy a cerrar redes sociales, ni nada de eso. Pero solo voy a conservar mi puto vicio por el twitter y por cruciattus, no digo más.
Estoy aburrida de pensar que todo cambiará, que mañana cuando despierte de la jodida pesadilla hará sol de nuevo. Pero esto va para largo, esto se ha helado como Narnia, y no habrá quien provoque descongelarlo. Ni sentimientos, ni pensamientos. Cuerpo sin vida, y mirada perdida. Quiero que dejéis de petarme el móvil a llamadas por lo que voy escribiendo por twitter, no quiero responder al teléfono. Me da igual quien llame, puesto que ya estoy acostumbrada a todo. Solo cogería una llamada de esa persona tan especial que me envuelve y me da la vida, pero eso es imposible. Nadie recibe llamadas del más allá.
Esta noche, será otra de esas en las que me siento frente a la ventana a pensar porqué Dios se lo llevó, dejándome como un animal herido, indefenso en pleno bosque. Será otra noche en la que las lágrimas no brillarán por su ausencia, donde buscaré otra maldita estrella en un cielo nublado.
Y, no quisiera despertar mañana sin sentirme entre nubes de algodón, con él abrazándome. Fuera metáforas.
Estoy hasta las narices de ustedes, cansada de las risas a mi espalda, de los puñales que me hacen derramar lágrimas. os quejáis de falsedad cuando sois los primeros que os ponéis máscaras para salir a la calle.
Y es que, cuando la música no consigue levantarte el ánimo, es porque algo va realmente mal. Lo siento, A.J. pero hoy no quiero jugar a imaginarte mientras escucho cada palabra entonada. Estoy realmente depresiva, pero aún me queda algún ápice de cordura, entremezclado con folios que guardan mis rimas.
Reclamar cariño y que nadie te lo proporcione, quizás sea uno de mis peores errores; pedirlo. Sé que hay problemas mucho más graves que esto, pero es lo que siento. En verdad, no saben nada de mi vida, solo pequeños detalles. Pero les digo yo que escribo un libro de mi vida y me hago millonaria en una semana. En cambio ellos me piden cariño para los demás, pero no me sale. Porque me caéis bien, pero no soporto vuestra falsedad. No soporto ver como ponéis una sonrisa de lobo disfrazado de cordero. Yo ya no me creo ese cuento, contádselo a un crío, seguro que hasta os lo podéis comer. Pero yo ya no soy una cría chica, perdí la poca inocencia que se hallaba dentro de mí cuando tenía cinco años. Ahí fue cuando yo maduré, con cinco años. Cuando vi a la mierda que me enfrentaba. Muertes, preferencias, soledad, dolor, lágrimas, ostias recibidas a cal y canto, traumas psicológicos que aún perduran, y cosas demasiado fuertes que se me escapan.
No, no hablo como victimeo. Hablo de lo que he vivido, de lo que vosotros os cachondeáis. Todo eso, lo he pasado yo con cinco años. Y, estoy hasta los huevos de llevar doce años igual. Estoy cansada no, lo siguiente.
Judas habló, mintió, como solo él sabe.
Así la encantó, le prometió bellos lugares
en los que perderse como niños sin noción del tiempo, del espacio,
en eterna comunióncon el resto del mundo,
juntos estarían a salvo.
Ella le quería con ese tipo de amor, que hace que se ciegue el alma y se acerque el dolor.
Porque no es lo mismo convivir una hora y media al día que una vida entera llena de miseria.
No es igual fingir, que compartir, dar sin pedir.
Egoísmo es el veneno, amor el elixir.
Y, ella se cansará y no encontrará el valor para salir.
Buenas noches, señores, espero que no les haya aburrido. Ni cosas por el estilo.
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