Soul in Brooklyn



En esta noche, bajo las estrellas del cielo que creé en mi habitación, os dejo a un lado. Necesitando, una vez más, una sobredosis de egocentrismo. Pocas veces hago esto, pero de veras que lo necesito. No quiero mirar más allá de mi espacio, quiero desnudarme el alma y dejarlo al descubierto. Tantas veces, en tantos lugares, como otras en las que escribo lo que alcanzo a sentir. Fuera filosofías baratas, consejos chapuceros y demás vivencias que calificáis como imprescindibles. Me olvido de lo que pienso, descoloco las cosas y pongo patas arriba la cama, sin pensar en consecuencias.
Recuerdo que mi abuelo siempre decía: “Lucha por lo que quieres. Si te gusta, agárralo. ¿Tienes un sueño? Hazlo tuyo”. Tengo como lema no ser, si no puedo ser. Creo en mí misma, en mis defectos, en mis virtudes. No busco perfección, solo tranquilidad, estar en mi salsa. Soy conformista, sí, no es nada malo. No busco grandes fiestas, ni falsos amigos. Tengo a mi gente cerca, y con ello convivo. No voy por la vida de echá pa’lante, vosotros sabéis. No sé que pretendo, o que busco. Repito, soy conformista. Conformista en ciertos aspectos, puesto que me contradigo si dijese que no lucho por lo mío. Mi música, mi familia, mis locuras. Soy responsable con lo que hago, acarreo con lo que conlleva, pero hay veces que soy demasiado rebelde. Granaína de sangre, ya sabéis como somos, con una extensa mezcla de cultura en el cuerpo y acento.
No busco más de lo que piden de mí. No busco fama, billetes, amor o sexo. Soy yo quien busco mis propias habichuelas para comer a diario. Me inculcaron desde pequeñita que si la gente no me quiere como soy, ni siquiera merece la pena. No voy de algo que quiero ser. No hablo de esta manera, porque otros hablen así. No visto de esta manera, porque otros visten así. No personalizo mi vida, porque otros la personalicen así. Sabéis de qué hablo, si me conocéis de veras… Lo sabéis.
Os pasáis la vida buscando el hacerlo todo perfecto, maquinarlo de una forma para que no se deshaga. Vivís encerrados entre miseria y mentira. Las he pasado putas desde chiquitita, y así de fuerte soy, no aparento. Me gusta. No soy perfecta, no escribo cosas perfectas, no tengo una voz perfecta y no fotografío cosas perfectas. No queráis cambiarme, no intentéis hacerme ser un monstruo como ustedes.
No quiero una familia unida en Navidad, cumpleaños y demás royos. Quiero pasarme el día con mi madre fuera, en la playa. Perderme con mi hermano en cualquier lugar para fotografiar.
No quiero unos amigos que estén siempre en lo bueno, y en lo malo te dejen tirá’ como una colilla. Mis verdaderos amigos me secuestran cuando estoy triste. Y, todo vale. Una milnos en el río. Unas tapas en el Yerbabuena. Unos cacahuetes en tablas. O una noche en casa de @enmiitaperez.
No quiero un novio que sea perfectamente perfecto. Lo quiero imperfectamente perfecto. Que tenga errores, que sea más que una cara bonita, que se ría sin tapujos y haga el tonto. No busco que me lleve a los lugares más raramente bonitos, ni el sexo más perfecto, ni las caricias más bellas. Solo quiero que me sepa comprender, y que entienda de que hablo cuando me dirijo a él. Quiero mimos en el momento preciso, no por rutina.
Mucha gente dice: “Sí, María, llevas razón”. No sé si están en lo cierto o no, pero me desconcierta su reacción. Seguís buscando algo que no existe, y que no va a existir. No os ponéis límites, y cuando caéis de la nube el golpe es aún más doloroso. En serio, pensadlo. Os haré un resumen, ¿va?
Mi familia se agrietó cuando tenía cinco años, y ha día de hoy está completamente rota. Pero tengo a mi madre cuando la necesito, a mi hermano, a mis tíos, a mis abuelos. Y, quizás, mejor separados que no revueltos. Si alzo el teléfono y necesito a Enma ella va a correr a por mí. Y si quiero tomar unas cervezas siempre estarán Dek, Salcedo, Size, Aurora, Litah y muchos más. Y si me quiero reír, siempre me quedará mi ballenota, Lau. Tengo a mi chico, tonto profesional, cuando lo necesito. Cuando necesito simples mimos, o necesito reír.
Y, soy la persona más feliz del mundo.

Categories:

Leave a Reply