Quiero lamer tus heridas para que te sientas bien, para que veas que alguien más se preocupa por ti. Quizás debimos sincerarnos antes, en un “Buenas noches” de septiembre, octubre, noviembre… Porque “tic, tac” el reloj sigue corriendo, y nosotros aún estamos estancados, en las dudas que surgen entre sábanas a las dos de la madrugada. Quiero que dejemos las baladas a un lado y la cerveza por otro. Solo necesitamos hablar claro, sacando alguna conclusión de las pocas veces que hemos necesitado estar serios, por más de cinco minutos.
He de decirte que perdí todos los sentidos cuando me robaste el primer beso, a miles de kilómetros yo aún guardo ese instante en mi cabeza. Y, es gracioso, porque jamás creí que pudiese pasar de esta forma, es algo que he pensado muchas veces e incluso me lo preguntaste al principio. Lo cierto es que es genial convivir así, por un tiempo, creo que nunca me podía haber atrevido con muchas cosas (palabras, actos…) tan solo en el primer día. Además, es bonito, míralo de esa forma. Me sincero de una forma tan abierta contigo, cuando lo necesito, que no quiero que esto termine. Desde el primer día agarré tu mano tan fuerte, que todo cambió en una sola noche de Agosto.
Conseguiste alegrarme en uno de esos días en que muerdo a todo el mundo, me sacaste una sonrisa mientras que marcabas tu acento pronunciando mi nombre. Tienes detalles que solo a ti se te pueden ocurrir, haces que un escalofrío me recorra el cuerpo con tan solo unas palabras. Y, hay momentos que me quedo en blanco y me planteo que esto sea un juego, pero hay cosas que juegan muy en contra de semejante pensamiento. Quizás a veces me enfado, otras demás, pero lo cierto es que sabes calmarme. Ambos nos prometimos la eternidad al otro, y lo que más me apetece cada noche es desvelarme porque me abraces inconscientemente, apreciar así lo que tengo. Porque me gusta cómo eres, cómo te muestras, cómo actúas, para mí no hay defecto que valga son solo las circunstancias de la vida; aunque, ya sabes que prometimos esperar, y sé que cada día que pasa es uno más que tachar en el calendario, él fue quien puso el final de este mal sueño. Todo acabará, para empezar desde el principio de una forma distinta, más intensa.
No te desesperes, que aunque estemos lejos de casa, todo tiene su recompensa. Y, yo ya sé la nuestra. Una playa, algo de música, una Alhambra 1925 y una Coronita hincadas en la arena, deshelándose. Y, por supuesto, tú y yo compartiendo toalla y besos. Por eso, te he dicho muchas veces que no importa esperar un poquito más, porque sé que todo está bien.
Te quiero.
Categories:
#FiveCheerios
